BIG FLACO

BIG FLACO

Colección Valeriano Hoyos Museo de Arte de Pereira

La exposición Big Flaco que hace parte de la segunda temporada del Museo de Arte de Pereira es un homenaje dentro de un homenaje. Desde el 2011 no se exhibía completa la Colección Valeriano Hoyos Fadul, una colección con diferentes series de pinturas que Carlos Enrique Hoyos Baena donó al Museo en homenaje póstumo a su hijo Valeriano. Al mismo tiempo, esta exposición es una conmemoración a la memoria de El Flaco Hoyos y se gesta con un doble propósito:  sacar a la luz sus obras nuevamente y además aportar a la identidad artística local de forma significativa con la realización del documental sobre su vida y obra que lleva el mismo nombre de la exhibición BIG FLACO. Proyecto audiovisual de Epa Cinema una iniciativa de la artista visual Ana María LLano, con el apoyo de la productora audiovisual Nathaly Hurtado  ambas de origen pereirano ganadoras de la Beca Cultura en Casa en creación audiovisual de la Secretaría de Cultura de Pereira en 2020. La exposición permitirá la realización del registro del proceso del montaje de las obras, de cada pieza de la muestra y servirá como locación para realizar algunas de las entrevistas del documento audiovisual dentro de las instalaciones del museo.

El Museo de Arte de Pereira conserva la colección que reúne veintitrés piezas de diferentes series creadas a lo largo de su trayectoria artística, realizadas en diversos países y representando varios temas; con su legado el artista nos propone un recorrido cronológico por su investigación estética que resume reflexiones sobre el territorio, la memoria, la formación de la identidad, la nostalgia del migrante, la incertidumbre, lecciones sobre el paisaje, la idiosincrasia y una notable admiración por la naturaleza; todo se reúne en un vocabulario visual que se desencripta al observar sus diferentes períodos pictóricos, uno como respuesta al anterior donde una sucesión de nuevas experiencias crean una sucesión de capas y capas de pintura.

Desde sus tiempos de estudian­te, Carlos Enrique Hoyos ha sido un pintor extrovertido y punzante, que ha sabido mez­clar en su trabajo una visión alegre y burlona de la vida con una reflexión seria y trascen­dente sobre la pintura y el arte. Su obra evita a toda costa el trascendentalismo temático u­tilizando motivos cotidianos, comunes y corrientes y no exentos de humor, pero bus­cando plasmarlos, entonces sí, trascendentalmente, es decir, de una manera original y moti­vante.

En cuanto a su realización o estilo su obra podría clasificarse como expresionista dadas sus conscientes alteraciones de la realidad y su enérgico gestualismo. Su trabajo no denuncia, acusa, condena, ni amenaza.

Su Obra, sencillamente, registra con una manera de ver particular, hechos y actitudes que a pesar de su aparente nimiedad resultan dicientes del mundo y de la vida.

Sus imágenes aparecen por lo regular centradas en rectángulos que sugieren pantallas o ventanas. El fondo está compuesto por pinceladas y grafismos espontáneos, mientras que los bordes, en tonos contrastantes que dejan entrever colores aplicados previamente, dirigen la vista y concentran la atención en el tema principal.

No solo los colores y su superposición sino el todo de muchas de sus obras resulta reminiscente de las “molas” de los indios cuna, como si el artista, no obstante su libertad creativa, quisiera reconocer tradiciones nacionales o hacer señalamientos de lugar.

La obra de Carlos Enrique Hoyos Comunica tal vigor y animación que podría compararse con una especie de algazara de formas y colores. Pero con una algazara positiva en la que priman una aguda percepción que le permite penetrar en lo que a primera vista parece vano o veleidoso y una intuición creativa sin limitaciones.